goggins escribió "De acuerdo con Hans Moravec, para el año 2040 los robots seràn tan inteligentes como el ser humano.Despuès de que eso se convertirán en la forma de vida dominante en el planeta. Pero no se preocupen, ellos aprenderán a amarnos.
Hans Moravec se reclina en su silla, coloca las palmas de sus manos contra su estómago y dice: `Considere por un momento la forma humana, no fue diseñada para servir de un modo científico. La capacidad mental del hombre es bastante limitada. Se debe sometera toda clase de entrenamiento no natural para que el cerebro promedio adquiera cualquier tipo de conocimiento, y por esa razón en ocasiones resulta difícil aprender. Se vive lo suficiente para que calcule algunas cosas sobre su entorno antes de empezar a deteriorarse para finalmente morir. Entonces se inclina hacia adelante, sus ojos se abren con entusiasmo y dice `Pero no seria grandioso si pudiera usted mejorar sus habilidades por medio de la inteligencia artificial, y de esta manera extender su rango de vida y mejorar su calidad humana`? Desde su más temprana infancia, Moravec ha estado obsesionado con la posibilidad de la vida artificial. Cuándo tenía 4 años su padre lo ayudó a montar un sistema que le permitía animar a un pequeño hombre de madera con solo darle de vueltas a una manivela. Moravec recuerda:`Fue fascinante, en ese momento me di cuenta que ensamblando algunas partes y colocandolas en una posición adecuada podía crear algo que pareciera tener vida propia.´ A la edad de 10 años construyó un robot de juguete a partir de piezas metálicas de deshecho. En la preparatoria, cuando un compañero de clases aseguró que ninguna máquina podía emular la actividad humana, Moravec sugirió que reemplazando las neuronas, una a la vez, por componentes fabricados artificialmente se podía lograr algo equivalente. En ese momento se pregunta: ´¿Pueden los seres humanos llegar a desaparecer?´ ¿Si una entidad enteramente artificial se comporta como un humano en cada uno de sus aspectos, como podemos alegar que no lo es? Actualmente Moravec es profesor en el Instituto de Robótica de la Universidad Carnegie Mellon, el más amplio laboratorio de investigación robótica en Norteamerica que él mismo ayudó a crear en 1980. El es una rara mezcla de visionario e ingeniero que igualmente habla de el destino del planeta, como la manera de soldar de manera adecuada una juntura de hierro, microchips y servo-motores para crear versiones de alta tecnología de aquel hombrecito de madera que vió en su infancia. Pero es más que eso, es el abanderado más ferviente de como la tecnología puede ser utilizada para transformar a la humanidad, su rango de vida y la esperanza de mejorarla drásticamente. Algunos de sus conceptos,pueden llegar a ser complejos, por ejemplo la manera en que la mente trabaja. Moravec sugiere que separando el cuerpo calloso de un voluntario (el paquete de nervios que ligan a los dos hemisferios del cerebro) y conectándolo a una interfaz de computadora se puede llegar a monitorear el tráfico del pensamiento. Después de que la computadora ha tenido suficiente tiempo para aprender este código, puede agregar nuevas entradas por su cuenta, ayudando a resolver problemas matemáticos específicos, sugiriendo nuevas ideas y ofreciendo consejos de manera amistosa. O he aquí otra posibilidad para todos aquellos que desean escapar de las restricciones de la condición biológica: un cirujano robot disecciona el cerebro de un paciente que se halla despierto, utilizando sensores para analizar y simular la función de cada neurona que corta con el bisturí. Como dice Moravec: ´Su cerebro está prácticamente vacío, pues la mano del cirujano ha hurgado hasta en la parte más profunda de su cerebro. Aunque no ha perdido la conciencia, su mente ha sido removida de su cráneo y transferida a una computadora. Pero aún propuestas como esta parecen humildes comparadas con el tema número uno de Moravec: El futuro de la Humanidad. Para el año 2040, cree él, podremos disponer de autómatas que serán capaces de emular el pensamiento humano. Posteriormente, esas máquinas empezarán su propio proceso evolutivo confinándonos a la extinción. Pero según Moravec, esto es algo que no debemos temer, pues constituye la forma definitiva de trascendencia humana. En su propio laboratorio, está allanando el camino para que este salto evolutivo se lleve a cabo de manera satisfactoria. Naturalmente, no todos piensan que esta es una gran idea, Joseph Weizenbaum profesor emérito de Ciencias de la Computación en el MIT argumenta que el libro de Moravec Minds Children: The future of Robot and Human Intelligence es tan peligroso como Mi lucha de Adolfo Hitler. El respetado matemático Roger Penrose ha escrito un largo ensayo en el que dos veces utilizó la palabra ´horrible´ para describir algunos conceptos de Moravec. El crítico Poovan Murugesan dencuncia a Moravec como ` vertedero de ideas precipitadas´ que padece ´un irresponsable optimismo´. Hasta sus admiradores se muestran ambiguos con él, pues lo describen como una mezcla de ´Mr. Rogers y Doctor Faustus´ según el escritor Richard Kadrey. Y en palabras del autor de ciencia-ficción Vernon Vinge, quién es además profesor asociado de Ciencias Matemáticas en la Universidad Estatal de San Diego, ´Moravec avergûenza a los demás optimistas tecnológicos. El está más allá de sus salvajes ideas´. Pero su actitud dejó entrever, que esta aseveración era más una alabanza que una condena definitiva.
Gog.
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